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Una idea central de la estética naturalista propuesta por Zola es la del rompimiento con la idea de narrar toda la vida de un hombre, ya que podría resultar artificiosa. Se trata, pues, en la novela experimental de observar con «ojos desinfectados de creencias subjetivas la realidad, o fragmento de realidad...» El Naturalismo (Barcelona: Ediciones Península, 1972), p. 18. En esta novela Galdós se ciñe a las ideas de Zola al novelar solamente cuatro años de la vida de José María Bueno de Guzmán.

 

112

Manuel Tuñón de Lara, Estudios sobre el siglo XIX (Madrid: Siglo XXI, 1972), páginas 155-233.

 

113

Antoni Jutglar, Ideologías y clases en la España contemporánea, volumen I (Madrid: Editorial Cuadernos para el Diálogo, 1968), p. 41.

 

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La novela experimental, según Zola, tiene que ser ante todo objetiva. Galdós ha encontrado y utilizado un género literario que le permite seguir esta formulación de Zola, ya que la forma autobiográfica le da al lector la impresión de que el autor (es decir, quien firma la novela) está completamente fuera de la narración. La forma autobiográfica crea un mundo cerrado en el cual todos los comentarios internos al texto vienen dados a través del narrador, excluyéndose así la posibilidad de que puedan interpretarse desde el punto de vista de un autor omnisciente. En términos estructurales esta forma de la autobiografía supone que el narrador y el personaje son el mismo, pero que el autor no lo es. Por otra parte, la novela autobiográfica es una de las formas literarias que más se presta a la subjetividad y al relativismo, ya que el «yo» tiene el poder de definir su propia realidad. La forma autobiográfica plantea, pues, dos posibles estructuras narrativas que son opuestas a nivel de contenido. Puede ser o la máxima objetividad o la máxima subjetividad. Este género podría, por lo tanto, resultar poco pertinente para la aplicación de las ideas de la novela experimental, ya que la subjetividad significaría la relativización de todos los fenómenos ocurridos en la novela. Pero Galdós evita esta posible ambigüedad ubicando a su narrador/personaje en un contexto social y económico muy específico que funciona como marco objetivo. El personaje como narrador permite cerrar la novela y seguir las formulaciones de Zola.

 

115

Benito Pérez Galdós, Lo prohibido, en Obras completas, tomo IV (Madrid: Aguilar, 1960), p. 1888.

 

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Según se ve en la presentación de la familia Bueno de Guzmán en boca de don Rafael (O.C. IV, p. 1677), la introducción se da a dos niveles: el económico y el psicológico-histórico, es decir, el hereditario. La aproximación al ser humano desde estos dos ángulos responde al naturalismo según explica Zola en El Naturalismo, p. 42. Al introducir simultáneamente en el texto las bases económicas de la familia y las enfermedades, que teóricamente son hereditarias, Galdós, desde un principio, liga estructuralmente la base de la sociedad burguesa, la mercancía, a las enfermedades hereditarias.

En la narración, Galdós enumera las historias clínicas de cada uno de los miembros de la familia, pero a la vez crea la posibilidad de que cada una de estas neurosis esté fundada en factores materiales. El caso más notable de cómo funciona la dialéctica dinero-enfermedad es el caso de don Rafael (O.C., IV, p. 1788). Esta forma dialéctica crea una modificación en la teoría naturalista. Galdós mantiene el concepto de familia como núcleo objeto de análisis en la novela, sin aislarla del resto de la sociedad como fenómeno en sí. Es en el concepto de la herencia donde Galdós introduce el nuevo elemento. La herencia se desdobla en dos vertientes que crean la dialéctica naturalismo-vida económica: la neurosis y la propiedad (dinero). Al ser la propiedad una figura jurídica objeto de herencia, Galdós subraya que la familia Bueno de Guzmán está en el proceso de producción. Cambia así Galdós el énfasis que le da Zola al aspecto psicológico-hereditario. Lo cual hace que el «mal de familia» no sea tanto la neurosis en sí, sino el miedo a perder el dinero, y a no ser capaces de mantener las apariencias de tener dinero; miedo, en última instancia, a no poder consumir.

 

117

Karl Marx, El Capital, 1 (México: Fondo de Cultura Económica, 1974), p. 91.

 

118

Karl Marx, Crítica de la Economía Política (México: Editora Nacional, 1973), p. 196.

 

119

Cf. nota 108.

 

120

Antoni Jutglar, p. 16.

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